De la baraja.
«No va más»
Pero la ruleta dice: «cobarde, ¿renunciaste al azar?».
El trébol no corta ni pincha,
es un borracho sin rumbo ni pies
en el que es inútil asentarse.
Y las pusilánimes picas se aparean con los diamantes,
mientras el basto ríe
y sigue dando con el mazo,
sobre nuestras cabezas.